En un movimiento que nos acerca al futuro —o a las novelas distópicas—, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el uso de tecnología de reconocimiento biométrico en aeropuertos nacionales. Con 113 votos a favor y solo dos abstenciones, el proyecto impulsado por Carlos Bianchi y otros parlamentarios permitirá a la PDI controlar a los pasajeros mediante datos biométricos. Todo sea por la seguridad, ¿verdad?
Mientras algunos aplauden esta modernización que nos pone a la par de tendencias globales, otros se preguntan si estamos sacrificando nuestra privacidad en el altar de la eficiencia. Claro, la ley asegura respetar la protección de la vida privada y cumplir con estándares técnicos. Pero, ¿quién vigilará a los vigilantes?
Al menos, podrán establecer convenios con otras instituciones y extender esta tecnología a otros espacios públicos. ¡La seguridad ante todo! O quizás, un paso más hacia un control excesivo. Bienvenidos a la nueva era del monitoreo en Chile.